|
Instituto Mexicano de Medicina del
Deporte y Actividad Física
IMMEDAF
|
| |
ACERCA DE LA MAL LLAMADA VIGOREXIA
Por el Dr. Marco Antonio Flores Samayoa
|
El culto al cuerpo y la comercialización
del deporte han hecho surgir un afán por desarrollar
un físico escultural sin importar los riesgos que
se corran para conseguirlo. Esto ha dado lugar, de manera
reciente a la aparición del término vigorexia,
que pretende describir las alteraciones relacionadas con
la práctica desmedida de ejercicio por parte de
algunas personas.
La imagen de un cuerpo fuerte y bien formado es sinónimo
de salud y de bienestar, y el ejercicio es la mejor manera
de lograrlo. Basta recordar aquella promoción de
Charles Atlas en los 60´s, en la cual se invitaba
al público -y en particular a los hombres- a tener
un cuerpo escultural como el de Charles, sinónimo
de atractivo para las mujeres y de envidia para los hombres.
Probablemente esta haya sido la primera y más grande
campaña para promover la práctica del ejercicio,
sobretodo, del acondicionamiento con pesas, que de alguna
manera marcó el inicio del físico culturismo.
Desde entonces se ha avanzado mucho en el conocimiento
del deporte como promoción de la salud, por lo
que muchos deportistas pasan largas horas entrenándose
en el gimnasio y levantando pesas a fin de conseguir la
figura deseada, sin pensar que esa compulsión por
hacer ejercicio puede convertirse en una patología.
¿Cómo saber cuánto ejercicio puedo
y debo hacer para mantenerme en forma sin caer en un exceso?
EL
JUSTO MEDIO
El ejercicio aeróbico como correr o nadar, practicar
ciclismo, bicicleta estática o aeróbicos
entre otras disciplinas, corresponde al acondicionamiento
que se hace sin descanso durante un tiempo prolongado,
preferentemente mayor de 20 minutos, y que brinda una
adecuada protección contra las enfermedades cardiovasculares.
Por su parte, el ejercicio anaeróbico, que en este
caso corresponde al levantamiento de pesas (físico-culturismo),
no es suficiente para promover la salud y sobretodo, para
disminuir el riesgo de sufrir un infarto. Además,
si se practica en forma desmedida, sin una dirección
adecuada y con la administración de fármacos,
puede llevar a la presencia de patologías.
VIGOREXIA, UN TÉRMINO DE MODA
Antes de definir el concepto de vigorexia es importante
mencionar que se trata de un término de moda y no de un
término médico, mismo que dio a conocer el psiquiatra
Harrison G. Pope en el año de 1993, quien afirma: "La
vigorexia es una obsesión y compulsión por realizar ejercicio
especialmente con pesas, con el objeto de tener un cuerpo
estéticamente aceptable, lo que demanda invertir un gran
número de horas diarias practicando esta actividad". Cabe
resaltar que Pope lo clasifica como una enfermedad siquiátrica
y la señala como una compulsión.
Esta patología afecta principalmente a los hombres, pero
también las mujeres pueden verse afectadas, ya que hay
quienes se sienten realmente perjudicados por su baja
autoestima, lo que les lleva a practicar largas rutinas
de ejercicio en busca de la figura deseada.
OBSESIÓN POR EL EJERCICIO
La vigorexia, también conocida como dismorfia muscular
o complejo de Adonis, consiste en permanecer durante mucho
tiempo en el gimnasio de pesas haciendo ejercicio con
el objeto de incrementar la masa muscular, lo que lleva
a la persona a descuidar sus actividades laborales, familiares,
sociales y recreativas. En pocas palabras, el individuo
se olvida de su entorno y se dedica "compulsivamente "
a levantar pesas.
Es importante resaltar que dedicarle mucho tiempo al ejercicio
no siempre implica padecer vigorexia, Los maratonistas,
por ejemplo, entrenan en un mismo día tres o más horas
como parte de un entrenamiento mínimo requerido, y un
deportista de alto rendimiento requiere de un entrenamiento
hasta de 3 o 5 veces al día, como es el caso delos especialistas
en halterofilia.
Se debe tener mucho cuidado para no catalogar a un deportista
disciplinado como vigoréxico, y recordar que lo más importante
es diferenciar el desorden emocional del compulsivo-obsesivo.
¿VIGOREXIA YO?
¡Es muy sencillo saber si se trata de una patología! Si
dejas de hacer otras actividades por estar compulsivamente
entrenándote en el gimnasio, si te preocupas en demasía
por el tamaño que tienen tus músculos y si sólo piensas
en incrementarlos, entonces están ante la presencia de
un problema.
Esta práctica desmedida puede ir acompañada de ciertos
riesgos: cuando una persona desea a toda costa incrementar
su masa muscular y no logra el volumen deseado en el tiempo
esperado, entonces es probable que se inicie en el uso
de anabólicos (que generalmente prescribe y vende su mismo
instructor). Este tipo de sustancias representa un gran
riesgo para la salud, pues favorecen la hipertensión arterial,
el cáncer de hígado y de testículo y disminuye la fracción
HDL del colesterol, que se encarga de proteger al corazón.
Por otro lado, la práctica excesiva de ejercicio puede
ocasionar tendinitis, desgarres musculares y sobreentrenamiento,
y lo más importante, puede crear problemas psicológicos
en el individuo que afectan su desempeño normal dentro
de su entorno.
ERRADICA EL PROBLEMA
Aunque son muy pocas las personas que se pueden encasillar
en esta patología tal y como la describió Pope, es un
hecho que muchos de los usuarios en los gimnasios utilizan
sustancias dopantes, a ellos se les debe dar información
específica sobre los beneficios y contraindicaciones en
cuanto a los riesgos del uso de estas sustancias.
Si lo que deseas es hacer ejercicio por salud, los lineamientos
de la American Heart Asociation y el Colegio Norteamericano
de Medicina del Deporte recomiendan:
-
Realizar una rutina de ejercicio aeróbico
un tiempo mínimo de 30 minutos por sesión,
de tres a cinco veces por semana y a una intensidad comprendida
entre el 60 y el 80 % de su frecuencia cardiaca máxima
esperada. ¿Cómo se obtiene esta cifra? ¡Sencillo!
A una cifra dada de 220 se le resta la edad en años
y la cantidad que resulta corresponde al 100% de su frecuencia
cardiaca máxima teórica. A esta cifra se
le saca el 60 o el 80% y este será el número
de latidos que debes tener por minuto.
- Practicar ejercicios de fuerza al menos dos veces por
semana, ya sea de forma natural o con pesas. Para ello se
sugiere realizar previamente una evaluación de la
fuerza para poder indicar las cargas adecuadas de peso.
- También se sugiere realizarse una evaluación
médica previa o un check up médico deportivo
al inicio del ejercicio.
Por ultimo, es necesario que los profesionales
de la medicina, los médicos del deporte, los entrenadores,
preparadores físicos, monitores, Etc., desterremos de
nuestro lenguaje el termino vigorexia para señalar a una
persona que hace mucho ejercicio. El uso en boga de este
termino, lo debemos principalmente a los medios de comunicación.
Eduquemos a nuestros deportistas y no permitamos que el
termino vigorexia se apodere de nuestro vocabulario.
Continuemos insistiendo en que se debe realizar ejercicio
por salud y una mejor calidad de vida.
Dr. Marco Antonio Flores Samayoa
-
Presidente y Fundador del Instituto
Mexicano de Medicina del Deporte y Actividad Física,
A.C. IMMEDAF
-
Médico egresado de la Facultad
de Medicina de la UNAM con estudios de postgrado en Especialidad
en Medicina del Deporte.
-
Ponencias efectuadas:
Más de 300 conferencias en el ámbito
de la medicina del deporte, la fisiología del
ejercicio, nutrición y metodología del
entrenamiento.
-
Autor del texto “Manual de conceptos básicos
de medicina del deporte” Ed. Quinto sol. Junio
1990. Actualmente en su tercera edición.
-
Es coordinador de diferentes cursos y diplomados en
el área de la medicina del deporte.
El doctor Marco Antonio Flores Samayoa atiende
previa cita en:
Damas 19-4,Esq. Acordada
Col. San José Insurgentes
(meddpte@prodigy.net.mx)
Tel. 55 98 40 55
|
|
|
| |
Dr.
Marco Antonio Flores Samayoa
Damas #19-4 Col. San José Insurgentes
Tel 55 98 40 55 México, D.F.
meddpte@prodigy.net.mx immedaf@immedaf.com |
|
|
|